Alegría doble, doble alegría

Cada una de ellas tenía su etiqueta explicativa, y una de ellas se llamaba «alegría doble».

«Qué bonito», pensé, «tanta alegría concentrada en una sola flor, como si le hubiera tocado un bonus. «¿Qué es la alegría doble?», pensé también. Podría ser la llegada del fin de semana, que contiene dos días envueltos en papel de regalo, la llegada de gemelos -aunque eso también puede ser un doble acojono- o un Kinder sorpresa, que no solo contiene un delicioso huevo sino también un juguete bastante adorable.

En el paseo del otro día, me encontré con unas flores que sobresalían de sus maceteros, una nota de color expuesta en mitad de la calle sin necesidad de mascarilla.

El caso es que la alegría tiene la propiedad de multiplicarse. De hecho, si la compartes puede ser doble, triple, cuádruple, quíntuple, séxtuple y hasta céntuple.

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