Quiero desconfinar mi tiempo, desapresarlo de los límites que le imponen las tareas. Dejar que bailotee y se escurra por los bordes de la pista de baile sin perdiendo la cuenta de en qué día vive.
Quiero el tiempo de perderme en abrazos que no se vean interrumpidos por una alarma, sobremesas largas, paseos por la playa, risotadas con sabor a coca-cola, grillos por la noche.

Quiero desayunos largos de sábado, la levedad de una vacación, la posibilidad del encuentro, agarrar del hombro a mis amigos, acudir a un concierto.
Sueño con un verano mental, me da igual la estación del año. A ser posible, mirándote a los ojos y agarrada a tu mano.